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Presentación para tu nuevo curso

Hace pocos días te adelantaba que ya tenía cosas preparadas y nuevas para este reinicio o nuevo curso.

Hoy te presento la primera de ellas para compartir cómo es mi trabajo como coach y sobre todo, qué tiene para tí y “para qué” (y que ya sabes tanto me suele gustar).

En este punto, comparto una experiencia personal. Y es que recientemente, gracias a la vida, a cómo va sucediendo y fluyendo y en ese fluir, cómo yo misma voy eligiendo, estando, sintiendo, pensando, actuando (en concreto desde julio, con algo que hizo un click en mi vida) siento que he puesto la atención en el “agradecer”. Sí. Es más, desde el 10 de julio, llevo escribiendo cada día en mi agenda qué agradezco, ya sea personal o profesional. Y creéme… es increíble, cómo cambia todo… Además, ahora en ese estar atento a lo que quiero y el fluir que nos da la vida, tengo la suerte de estar en otro foro en el que también ese agradecer es el reto. A veces es más difícil, pero entrenando nuevas rutinas y sobre todo, intentando hacer las cosas de otra manera con ayuda, se consigue el objetivo. Esta es mi más reciente experiencia…

¿Para qué te cuento esto? Para que mires dónde estás poniendo y quieres poner tu atención, el foco, ese zoom que todos tenemos y podemos usar cuando queremos. Y para ello, muy importante, saber que queremos y lo que realmente importa, resuena a cada uno. Si tienes claro lo que quieres, podrás conseguirlo.

Probablemente hayas dedicado tiempo a planear tus vacaciones, dónde ir, estar, qué dinero te cuesta, qué tiempo en ese sitio…. y yo te pregunto, ¿cuanto dedicas a planear tu vida? ¿Cuánto haces por conseguir lo que quieres? En esta pieza conocerás otras formas para conseguirlo.

Ahora te invito a ver este video y a compartir tu comentario en este post y si te gusta y conoces a personas que le pueda ayudar, por favor, compártelo también con ellas.

Septiembre es un mes perfecto. Cada reinicio es una oportunidad para todos.

Tú eliges.

Elisa

 

8 claves para construir tu camino

Si quieres pasar a la acción y conseguir de verdad un cambio o transformación, esto es para tí.

Te adelantaba en diciembre el estar a atento para centrarnos en dibujar un nuevo camino y aquí tienes mi propuesta para tí.

Tras días diferentes, parece todo y todos volvemos a la “normalidad”, retomamos poco a poco rutinas, y a lo mejor incluso ya estamos tratando de instaurar nuevas rutinas, hábitos o propósitos.

En medio de todo esto, comparto lo que pide de mí esta realidad… y es, guardar también un poco de silencio. Silencio, sí.

Silencio como forma de comunicación que permite recogerse y recoger la información necesaria para continuar en la dirección buscada. Escuchemos nuestra cabeza, pensamientos. También nuestra energía, emociones y cuerpo. Así tendremos la foto total del puzzle.

Silencio para tomar impulso con las acciones que permiten avanzar y continuar mi camino. Recordemos que además de tener un objetivo o propósito, de nada nos servirá si no afrontamos la realidad, la escuchamos y empezamos a “hacer”, a “pasar a la acción” y nos fijamos un plan o timming con qué , cuando y cómo vamos a actuar y por supuesto, repasando aquello que hay detrás y es lo que nos va a permitir.

Por esto quiero invitarte a darte permiso para dar un paso más con esta guía en la que en 8 sencillos pasos quiero compartir contigo una hoja de ruta esperando sea de utilidad para tí. En caso de necesitar aclaración, puedes contactar conmigo si lo deseas. También si la pones en marcha, para compartir cómo te va funcionando. Estaré encantada de escucharte y ayudarte en lo que necesites. Para ello sólo tienes que hacer click aquí.

Por otra parte, adelantarte que este año he creado un espacio nuevo con una cita, reflexión semana con lo que espero facilitarte nuevos recursos que te ayuden avanzar en lo importante para tí.

¡Espero te guste!

Elisa

Rétate y ¡déjate asombrar!

En algunas ocasiones nos hemos referido a la potencia del asombro. Y esta vez, ¡no puedo evitar hacerlo de nuevo!.

Como Coach Dialógico, es una de las actitudes a poner en cada y todo momento del proceso de coaching. Ingrediente necesario en ese fascinante camino para ampliar consciencia, desvelar nuevos insights y pasar a la acción, eso sí, desde la responsabilidad y el compromiso, construyendo así, nuevas formas de relacionarse con la realidad.

A título personal, el asombro se convierte también en un objetivo o reto (y muy saludable) y en una forma de actuar. Una forma o disposición para también disfrutar y seguir aprendiendo al afrontar la realidad dándome permiso para dejarme admirar por ella; desde la seguridad de su grandeza, del ofrecimiento de posibilidades ilimitadas que invitan a preguntar, a interesarse, a ser curioso, a indagar, a seguir buscando… Y desde el convencimiento de que esa realidad, guarda algo especial y valioso que debe ser descubierto.

Asombrarse también para ver diferentes posiciones, perspectivas y que ayudan a elegir desde dónde me sitúo para observar, qué observador soy o quiero ser y tomar las acciones que con voluntad y esfuerzo me pueden ayudar a convertir la posibilidad en realidad.

Con ello, mi invitación hoy para tí de hacer una parada en el tiempo, esa que también exige el asombro y cierta toma de distancia para repasar dónde ponen la atención tus acciones.

¿Te unes al reto?

Elisa
Salto 51

¿Cuánto dices “no”? Fija tus límites

¿Cuántas veces terminamos diciendo “sí” cuando queríamos decir “no”? ¿Cómo nos sentimos cuando esto ocurre?

Nos puede producir mucho estrés emocional esta situacion por no mantenerse a lo que uno quería y/o necesitaba, por sentir  que no estamos llegando o por pensar que no cumplimos expectativas que los demás tienen puestas en nosotros. Cualquiera que sea el caso, esto nos lleva a poner la atención en la asertividad. A mirarnos y realmente ver cómo somos de asertivos y sobre todo, cuánto de lo que uno quiere lo somos.

Como seres en relación que somos, lo primero a recordar es la asertividad como actitud de gran eficacia en todas las situaciones relacionales. Por ello, y para que puedas entrenar diferentes formas de fijar tus límites, vamos a compartir algunas características de las personas que se comportan asertivamente y lo que nos puede aportar este tipo de comportamiento.

Y antes de continuar, un inciso para aclarar términos… ¿Qué es la asertividad?

La asertividad es “un modelo de relación interpersonal que consiste en conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás; tiene como premisa fundamental que toda persona posee derechos básicos o derechos asertivos”.

Suele definirse como un comportamiento comunicacional en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos. Y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad.

¿Cuáles son entonces características de personas asertivas? Estas son algunas de ellas y con ello, 5 tips para trabajar ya:

1.  Hacen respetar sus derechos de una forma que no viola los derechos del otro. Expresan de manera honesta y abierta sus puntos de vista a la vez que entienden la posición del otro.

2. Hacen aserciones breves y apropiadas: “Yo pienso… Yo creo… Yo necesito… Me gustaría…”

3.  Distinguen entre hechos y opiniones: “En mi opinión… Mi perspectiva es…”

4.  Evitan palabras o expresiones como: “Tú deberías… debes… Tú tienes que…”

5.  En cuanto al lenguaje:

    • Verbal, hacen preguntas abiertas para desvelar y descubrir las necesidades de los demás y cómo se sienten.
    • No verbal, usan un tono de voz firme a la vez que cálido, transmiten decisión, expresan apertura, su cuerpo acompaña lo que dicen las palabras.

¿Y los beneficios? Decíamos al principio que la asertividad es un modelo de comunicación, de relación interpersonal y una actitud realmente eficaz para las situaciones relacionales. ¿Qué es lo que nos puede aportar un comportamiento asertivo?:

Autoconfianza

1.  Mas confianza en nosotros mismos y en los demás.

2.  Incremento de nuestra responsabilidad.

3.  Más autocontrol y apertura.

4.  Relaciones más potentes.

5. Mayor autoestima, refuerzo del “Yo”.

Así mismo, para aplicar todo esto, una última invitación a pensar cómo nos sentimos cuándo a nosotros nos dicen “no”. Si lo entiendo y respeto, probablemente me resulte a mí también decir “no” cuando sea necesario.

¿Qué esperas conseguir fijando límites? ¿Con qué tip puedes empezar a trabajar?

Salta de la posibilidad a la realidad

Elisa

Ajusta saludablemente la adversidad. Entrena tu resiliencia

¿Cómo quieres responder ante situaciones especiales?

Cualquier situación nos ofrece la posibilidad de elegir desde nuestra responsabilidad la respuesta que queremos dar. Y… ¡somos dueños de esa elección!.

Ante situaciones más complicadas, de estrés o tal vez traumáticas (aquellas que producen un shock, herida emocional…) puede que en lugar de responder reaccionemos, en un primer momento, sin ser “dueños” o “conscientes” de esa respuesta; puede también que huyamos o evitemos esa situación… Sea cual sea esa respuesta inicial, esa situación nos llama… ¡para afrontarla!

Y… ¿cómo?

IMG_2622En estos casos, podemos recurrir a varias estrategias. Estrategias de afrontamiento para volver a recuperar el control de esa respuesta, estrategias centradas en la situación, para resolver el problema o centradas en la emoción, cambiando la forma de interpretar lo que sucede, posicionándonos desde otra perspectiva, modificando nuestra actitud desde la que actuamos.

Y en este proceso “de afrontamiento”, resulta también clave desarrollar estrategias resilientes.

La Resiliencia, “capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e, inclusive, ser transformado por ellas” (Grotberg, 1995), nos abre una puerta para dar una respuesta y en definitiva, un ajuste saludable a la adversidad.

Sin llegar a tener que estar en una situación adversa, cada uno en su momento y situación personales… ¿cómo podemos hacer para ser más resilientes? ¿cómo podemos ir entrenando esa capacidad que todos tenemos?

Te proponemos algunas estrategias positivas o acciones que podemos poner en práctica para dar un paso más. Estrategias que podemos resumir para recordar mejor como si fuera un ABCD…

A: Aceptar el acontecimiento que genera esa situación.

¿Quién eliges ser en ese contexto?

B: Buscar apoyo social, compartir la pena y el dolor. Cada emoción nos da una información. Liberar y compartirlas, así como elegir el tiempo de permanecer en cada una de ellas es una opción.

¿A quién puedes acudir?

C: Continuar el día a día. Reorganizar la vida cotidiana, tal vez con nuevas actividades, ya sean familiares, profesionales o sociales.

¿Qué más cosas puedes hacer?

D: Desarrollar enfoque o mirada en positivo, destacar los aspectos positivos que el acontecimiento pueda tener (hasta donde sea posible).

¿Qué necesitas cambiar en este punto?

E: Evaluar y reevaluar la situación. Si una evaluación inicial de la situación o acontecimiento ocurrido nos permite una estimación y valoración de los recursos disponibles, hacer una reevaluación puede modificar esa valoración de la situación inicial y permitirnos ver nuevas perspectivas y un grado de “amenaza” menor.

¿Qué te ofrece esta situación?

Y con todo ello, definir y establecer nuevas metas y relaciones: ¿Cuáles tienen sentido para tí? ¿Cuáles son más especiales para tí?

Y recuerda… “Nada es difícil si hay voluntad”
¿Por dónde quieres empezar?

Elisa

Salto 51

Salta de la posibilidad a la realidad

Recuerda… Puedes añadir tu comentario y tu aportación o experiencia si pones esto en práctica. 

Y si conoces a alguien que creas le puede gustar este artículo, te invitamos a que lo compartas. ¡Te lo agradecerá!

¿Cuánto usas tu potencial?

Completamos hoy esta entrega de “Fuentes de Resiliencia” según Edith Grotberg. Así, al soporte social o “Yo tengo” y a la fortaleza interna o “Yo soy…” sumamos el tercer factor fuente de resiliencia clave: la competencia social o esas habilidades desarrolladas en las relaciones interpersonales resumidas en: “Yo puedo…”

Estas habilidades son las que tienen que ver con la capacidad de la persona para relacionarse y resolver problemas y en concreto, para:

  • Hablar sobre cosas que me asustan o inquietan
  • Buscar la manera de resolver problemas
  • Controlarme ante impulsos
  • Buscar el momento apropiado para hablar con alguien o actuar
  • Encontrar a alguien que me ayude cuando lo necesito

Una fuente que también para el coaching juega un papel primordial al centrarse y tener como misión última desvelar y desplegar las potencialidades de la persona en orden a su plenitud, a su sentido o proyecto, a lo que es importante para la persona de acuerdo a lo que es.

Nuevamente, control, compromiso y cambio surgen junto a la responsabilidad de la persona, en cuanto a la capacidad de hacerse cargo o afrontar sus decisiones o acciones y la libertad (interior), para elegir el modo de responder ante las diversas situaciones o desafíos que nos marcamos o en otras ocasiones, nos encontramos.

Te invitamos a una reflexión para recordar qué es lo que queremos y dónde estamos para hacer de estas fuentes nuevas herramientas a nuestro alcance.

Elisa
Salto 51

Foto: Martin Jernberg

Foto: Martin Jernberg

P.S.: …Experimentando la resistencia en primera persona, retomo la referencia al post anterior, “las fuentes de la resiliencia; yo tengo (mi soporte social)”, e incido en la importancia de dejarse apoyar, de saberse acompañado. Disfruta de las personas con las que cuentas en tu día a día. ¡Gracias! … (Ana, Salto 51)

Tu fortaleza interna “yo soy, yo estoy”

Foto Paulo Vize (unsplash)Con nuestra sentada de hoy iniciamos la entrega de una serie dedica a a la Resiliencia.
Es algo que siempre me ha llamado la atención en el tiempo que llevo estudiando y trabajando en Resiliencia; me parece de gran utilidad y valor y al alcance de todos para ver cómo dar un paso más en ampliar consciencia sobre los recursos que tenemos para desarrollar una actitud resiliente, en situaciones adversas o en el día a día y seguir adelante, conseguir eso realmente importante para cada uno, nuestros sueños, o tal vez, eso que sencillamente nos hace sentir una energía diferente… ¿Te suena?

Tomamos a Edith Henderson Grotberg como referencia, que investiga y organiza los factores resilientes en tres categorías diferentes que denomina “fuentes interactivas de resiliencia” y describe por medio de unas expresiones verbales que parecen hablar por sí solas: “Yo soy y Yo estoy” (fortaleza interna), “Yo tengo” (soporte social percibido) y “Yo puedo” (habilidades en las relaciones interpersonales)

Hoy me detengo en la primera de ellas: “Yo soy, yo estoy”, una fuente que se refiere a la fortaleza interna de la persona, a cómo soy, a cómo estoy y en concreto, a si…:

Soy alguien por quien los demás sienten cariño y aprecio.
Soy feliz cuando hago algo bueno para los demás y les demuestro mi afecto.
Soy respetuoso de mí mismo y del prójimo.
Estoy dispuesto a responsabilizarme de mis actos.
Estoy seguro de que todo saldrá bien

Una fuente muy relacionada con la autoestima y en la que el diálogo interno, el positivo, tiene mucho que decir y hacer. Una vez más, la confianza en el potencial de la persona, en sus capacidades (no sólo por lo que ha hecho, sino por lo que también puede llegar a hacer) resulta clave de éxito. Ahora bien, somos capaces y también… ¡debemos sentirnos capaces!

La resiliencia es una “experiencia personal”, un proceso continuo, dinámico y variable. Te invito a una reflexión sobre esta fuente tan potente y a puntuar o cuantificar cada uno de los factores señalados…

Y para terminar… ¿Qué te ha llamado la atención? ¿Con qué te quedas? ¿Cómo quieres dar un paso más para alcanzar lo importante para tí?

Hasta aquí, esta primera entrega.

Elisa
Salto 51

Tu “mejor yo”

Hoy quiero recordar y compartir uno de los principios del modelo con el que trabajo y abordamos los  procesos de Coaching en SALTO 51: la persona (cliente) como“ser de encuentro, con todo el potencial para alcanzar su plenitud y libre y buscador de sentido”.

Considerar que la persona tiene ese potencial conlleva situar la confianza en “primera línea” y como un pilar básico en la relación de coaching. Y aquí, es donde hoy quiero detenerme…. ¡Confianza, sí! Y de una manera muy sencilla y en relación a “tu mejor yo”…

Confianza, como digo, en ese potencial (ilimitado) del cliente, en lo que puede llegar a ser o hacer (no sólo por lo que ya ha hecho…) y en la capacidad para comprender y afrontar su realidad. En definitiva, una confianza hacia la persona como ser con todos los recursos para asumir la responsabilidad (capacidad y elección de respuesta) en su propia vida, que deja espacio, sí…, para la libertad, para la equivocación, para aprender y que también, refuerza la autoconfianza, la creatividad y esa capacidad de decisión de la persona.

Ayudar a rendir al máximo de sus posibilidades, a superar barreras y limitaciones para alcanzar lo mejor de sí, cuidando el potencial interno y lo que tiene la persona, ese potencial ilimitado, “tesoros personales” y conectar con “tu mejor yo” es algo fundamental en el desarrollo de la persona y acompañamiento a construir ese proyecto que da sentido y que unifica a la persona.

Ese vivir desde la mejor versión de tí mismo y conectar con ella abre una puerta a cambiar la realidad, la mirada hacia la realidad desde la puesta en valor del presente y el futuro y reforzando la identidad y valores para hacer realidad esos objetivos, sueños, proyecto vital…

Te invito a una conexión con tus valores, los más profundos e importantes para tí (no aquellos que nos son impuestos) y que seguro, generan una gran fuente de energía, motivación y confianza en ti mismo. ¿Cómo?… Te propongo una “mirada” con atención a:

  • Lo que te dice tu instinto… ¿qué es?
  • Lo que te hace sentirte inspirado… ¿cómo es?
  • Lo que sabes hacer bien… ¿cuándo lo aplicas?
  • La curiosidad, lo positivo, la generosidad… ¿cómo lo ven los demás?

Para concluir… una mirada y pausa con este breve Video, no nuevo y y  no por ello, menos sorprendente que siempre…

Y tú… ¿Cómo te sientes cuando esa autoconfianza está en lo más alto? ¿Qué necesitas para que aún esté más alta?

Elisa Rodríguez

Coach Diálogico

Haz “tú mejor”. Sé “tú mismo”

“Bajo cualquier circunstancia, haz siempre lo máximo que puedas, ni más ni menos. Pero piensa que eso va a variar de un momento a otro. Todas las cosas están vivas y cambian continuamente, de modo que en ocasiones lo máximo que podrás hacer tendrá una gran calidad, y en otras, no será tan bueno”

Dr. Miguel Ruíz

 

Comparto esta reflexión del “Cuarto Acuerdo” del Dr. Miguel Ruiz y con el que nos invita a hacer siempre lo máximo que podamos, ni más ni menos. Un acuerdo con el que nos recuerda también, que si intentamos esforzarnos demasiado para hacer más de lo que podemos, gastaremos más energía de la necesaria y al final nuestro rendimiento no será suficiente, al igual que cuando nos excedemos, agotamos nuestro cuerpo y vamos contra nosotros mismo, resultando más difícil conseguir nuestros objetivos. Un acuerdo que nos recuerda cómo al hacer menos de lo que podemos hacer, nos sometemos y somos prisioneros de frustraciones juicios, culpas y reproches a nosotros mismos.

Un acuerdo que me llama a recordar el poder de la acción como clave para pasar de la posibilidad a la realidad. A tomar conciencia de lo que hago y para qué y en el cómo con ello, contribuyo a mis metas. Y también a la importancia del ser, a conectar con nuestra mejor versión, esa con la que nos sentimos de otra manera y todo fluye, pasando del tener que al querer, a hacer las cosas para tí y por propia satisfacción personal, sin recompensas y disfrutando con ello.

¿Qué te aporta hacer siempre tú mejor?, ¿Qué puedes dar con ello? Y…¿Cómo te sentirías?

“Tú decides. Tú eliges”

 

Elisa Rodríguez García de Prado