Entradas

El perfeccionismo, ¿puede ser un problema?

Según la RAE, el perfeccionismo es la “tendencia a mejorar indefinidamente un trabajo sin decidirse a considerarlo acabado”. Ser perfeccionista es casi una filosofía de vida, que lleva consigo muchos síntomas, como la insatisfacción crónica, los estados depresivos y ansiosos, así como una multitud de problemas psicosomáticos.

“Si con todo lo que tienes no eres feliz, con lo que te falta tampoco lo serás” Erich Fromm. Tiene razón Fromm, por eso los perfeccionistas viven en una insatisfacción crónica y por lo tanto, pese a que ellos buscan la felicidad y la aceptación mediante la mejoría continua, no encontrarán eso sino todo lo contrario, no por parte de los demás, que refuerzan su conducta sin darse cuenta, porque qué bueno es trabajar al lado de una persona que hace las cosas bien, y que muchas veces hace el trabajo por ti. Lo que no se ve desde fuera, a no ser que el otro también sea un perfeccionista, es que el para qué nunca compensará al cómo.

La sociedad también lo valora y lo refuerza, y no es un defecto desde el punto de vista de la productividad, si no un valor. Por eso continuamos, cada vez hacemos a nuestros hijos más “perfectos”, cada vez el nivel de competitividad es más alto, cada vez sabemos más idiomas, tenemos más títulos, nos especializamos más…

No olvidemos que la virtud siempre está en el término medio, y que la felicidad no la encontramos en cómo de perfectas hacemos las cosas, sino en estar satisfechos con lo que hacemos. Quizá hay que darle una vuelta mental a nuestro concepto