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Rétate y ¡déjate asombrar!

En algunas ocasiones nos hemos referido a la potencia del asombro. Y esta vez, ¡no puedo evitar hacerlo de nuevo!.

Como Coach Dialógico, es una de las actitudes a poner en cada y todo momento del proceso de coaching. Ingrediente necesario en ese fascinante camino para ampliar consciencia, desvelar nuevos insights y pasar a la acción, eso sí, desde la responsabilidad y el compromiso, construyendo así, nuevas formas de relacionarse con la realidad.

A título personal, el asombro se convierte también en un objetivo o reto (y muy saludable) y en una forma de actuar. Una forma o disposición para también disfrutar y seguir aprendiendo al afrontar la realidad dándome permiso para dejarme admirar por ella; desde la seguridad de su grandeza, del ofrecimiento de posibilidades ilimitadas que invitan a preguntar, a interesarse, a ser curioso, a indagar, a seguir buscando… Y desde el convencimiento de que esa realidad, guarda algo especial y valioso que debe ser descubierto.

Asombrarse también para ver diferentes posiciones, perspectivas y que ayudan a elegir desde dónde me sitúo para observar, qué observador soy o quiero ser y tomar las acciones que con voluntad y esfuerzo me pueden ayudar a convertir la posibilidad en realidad.

Con ello, mi invitación hoy para tí de hacer una parada en el tiempo, esa que también exige el asombro y cierta toma de distancia para repasar dónde ponen la atención tus acciones.

¿Te unes al reto?

Elisa
Salto 51

Ajusta saludablemente la adversidad. Entrena tu resiliencia

¿Cómo quieres responder ante situaciones especiales?

Cualquier situación nos ofrece la posibilidad de elegir desde nuestra responsabilidad la respuesta que queremos dar. Y… ¡somos dueños de esa elección!.

Ante situaciones más complicadas, de estrés o tal vez traumáticas (aquellas que producen un shock, herida emocional…) puede que en lugar de responder reaccionemos, en un primer momento, sin ser “dueños” o “conscientes” de esa respuesta; puede también que huyamos o evitemos esa situación… Sea cual sea esa respuesta inicial, esa situación nos llama… ¡para afrontarla!

Y… ¿cómo?

IMG_2622En estos casos, podemos recurrir a varias estrategias. Estrategias de afrontamiento para volver a recuperar el control de esa respuesta, estrategias centradas en la situación, para resolver el problema o centradas en la emoción, cambiando la forma de interpretar lo que sucede, posicionándonos desde otra perspectiva, modificando nuestra actitud desde la que actuamos.

Y en este proceso “de afrontamiento”, resulta también clave desarrollar estrategias resilientes.

La Resiliencia, “capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e, inclusive, ser transformado por ellas” (Grotberg, 1995), nos abre una puerta para dar una respuesta y en definitiva, un ajuste saludable a la adversidad.

Sin llegar a tener que estar en una situación adversa, cada uno en su momento y situación personales… ¿cómo podemos hacer para ser más resilientes? ¿cómo podemos ir entrenando esa capacidad que todos tenemos?

Te proponemos algunas estrategias positivas o acciones que podemos poner en práctica para dar un paso más. Estrategias que podemos resumir para recordar mejor como si fuera un ABCD…

A: Aceptar el acontecimiento que genera esa situación.

¿Quién eliges ser en ese contexto?

B: Buscar apoyo social, compartir la pena y el dolor. Cada emoción nos da una información. Liberar y compartirlas, así como elegir el tiempo de permanecer en cada una de ellas es una opción.

¿A quién puedes acudir?

C: Continuar el día a día. Reorganizar la vida cotidiana, tal vez con nuevas actividades, ya sean familiares, profesionales o sociales.

¿Qué más cosas puedes hacer?

D: Desarrollar enfoque o mirada en positivo, destacar los aspectos positivos que el acontecimiento pueda tener (hasta donde sea posible).

¿Qué necesitas cambiar en este punto?

E: Evaluar y reevaluar la situación. Si una evaluación inicial de la situación o acontecimiento ocurrido nos permite una estimación y valoración de los recursos disponibles, hacer una reevaluación puede modificar esa valoración de la situación inicial y permitirnos ver nuevas perspectivas y un grado de “amenaza” menor.

¿Qué te ofrece esta situación?

Y con todo ello, definir y establecer nuevas metas y relaciones: ¿Cuáles tienen sentido para tí? ¿Cuáles son más especiales para tí?

Y recuerda… “Nada es difícil si hay voluntad”
¿Por dónde quieres empezar?

Elisa

Salto 51

Salta de la posibilidad a la realidad

Recuerda… Puedes añadir tu comentario y tu aportación o experiencia si pones esto en práctica. 

Y si conoces a alguien que creas le puede gustar este artículo, te invitamos a que lo compartas. ¡Te lo agradecerá!

¿Cuánto usas tu potencial?

Completamos hoy esta entrega de “Fuentes de Resiliencia” según Edith Grotberg. Así, al soporte social o “Yo tengo” y a la fortaleza interna o “Yo soy…” sumamos el tercer factor fuente de resiliencia clave: la competencia social o esas habilidades desarrolladas en las relaciones interpersonales resumidas en: “Yo puedo…”

Estas habilidades son las que tienen que ver con la capacidad de la persona para relacionarse y resolver problemas y en concreto, para:

  • Hablar sobre cosas que me asustan o inquietan
  • Buscar la manera de resolver problemas
  • Controlarme ante impulsos
  • Buscar el momento apropiado para hablar con alguien o actuar
  • Encontrar a alguien que me ayude cuando lo necesito

Una fuente que también para el coaching juega un papel primordial al centrarse y tener como misión última desvelar y desplegar las potencialidades de la persona en orden a su plenitud, a su sentido o proyecto, a lo que es importante para la persona de acuerdo a lo que es.

Nuevamente, control, compromiso y cambio surgen junto a la responsabilidad de la persona, en cuanto a la capacidad de hacerse cargo o afrontar sus decisiones o acciones y la libertad (interior), para elegir el modo de responder ante las diversas situaciones o desafíos que nos marcamos o en otras ocasiones, nos encontramos.

Te invitamos a una reflexión para recordar qué es lo que queremos y dónde estamos para hacer de estas fuentes nuevas herramientas a nuestro alcance.

Elisa
Salto 51

Foto: Martin Jernberg

Foto: Martin Jernberg

P.S.: …Experimentando la resistencia en primera persona, retomo la referencia al post anterior, “las fuentes de la resiliencia; yo tengo (mi soporte social)”, e incido en la importancia de dejarse apoyar, de saberse acompañado. Disfruta de las personas con las que cuentas en tu día a día. ¡Gracias! … (Ana, Salto 51)

Tu fortaleza interna “yo soy, yo estoy”

Foto Paulo Vize (unsplash)Con nuestra sentada de hoy iniciamos la entrega de una serie dedica a a la Resiliencia.
Es algo que siempre me ha llamado la atención en el tiempo que llevo estudiando y trabajando en Resiliencia; me parece de gran utilidad y valor y al alcance de todos para ver cómo dar un paso más en ampliar consciencia sobre los recursos que tenemos para desarrollar una actitud resiliente, en situaciones adversas o en el día a día y seguir adelante, conseguir eso realmente importante para cada uno, nuestros sueños, o tal vez, eso que sencillamente nos hace sentir una energía diferente… ¿Te suena?

Tomamos a Edith Henderson Grotberg como referencia, que investiga y organiza los factores resilientes en tres categorías diferentes que denomina “fuentes interactivas de resiliencia” y describe por medio de unas expresiones verbales que parecen hablar por sí solas: “Yo soy y Yo estoy” (fortaleza interna), “Yo tengo” (soporte social percibido) y “Yo puedo” (habilidades en las relaciones interpersonales)

Hoy me detengo en la primera de ellas: “Yo soy, yo estoy”, una fuente que se refiere a la fortaleza interna de la persona, a cómo soy, a cómo estoy y en concreto, a si…:

Soy alguien por quien los demás sienten cariño y aprecio.
Soy feliz cuando hago algo bueno para los demás y les demuestro mi afecto.
Soy respetuoso de mí mismo y del prójimo.
Estoy dispuesto a responsabilizarme de mis actos.
Estoy seguro de que todo saldrá bien

Una fuente muy relacionada con la autoestima y en la que el diálogo interno, el positivo, tiene mucho que decir y hacer. Una vez más, la confianza en el potencial de la persona, en sus capacidades (no sólo por lo que ha hecho, sino por lo que también puede llegar a hacer) resulta clave de éxito. Ahora bien, somos capaces y también… ¡debemos sentirnos capaces!

La resiliencia es una “experiencia personal”, un proceso continuo, dinámico y variable. Te invito a una reflexión sobre esta fuente tan potente y a puntuar o cuantificar cada uno de los factores señalados…

Y para terminar… ¿Qué te ha llamado la atención? ¿Con qué te quedas? ¿Cómo quieres dar un paso más para alcanzar lo importante para tí?

Hasta aquí, esta primera entrega.

Elisa
Salto 51

¿Qué es coaching? Toma oxígeno y conecta con tu mejor “yo”

fotocoaching

Hoy queremos hacer una parada especial. Puede que a veces demos por “sabidos” algunos nombre o conceptos y en realidad, no los tengamos tan claro. En este caso, hoy nos detenemos en el concepto del Coaching y sobre todo, en qué hace que el coaching sea algo “especial”.

Empezamos definiendo el coaching como un proceso que permite impulsar al máximo el desarrollo y la consecución de los objetivos de la persona. Un proceso que permite tomar consciencia de dónde estás, qué es importante para tí, en lo que te quieres enfocar, a nivel personal y/o profesional y descubrir y desplegar tu potencial para vivir desde tu mejor yo.

Muchas son las características que hacen del coaching algo diferente, que sea una metodología de gran impacto y resultados; que sea un proceso y oportunidad realmente de enriquecimiento, crecimiento, maduración y en definitiva… ¡de cambio e impacto! Y es que si una palabra resume el el resultado de u trabajo de coaching es “transformación”.

Aprendizaje, desarrollo, seguridad, responsabilidad, creatividad… son algunas de ellas. Todas ellas importantes. Sin embargo, si pensamos en lo que lo diferencia, le da ese carácter especial o valor añadido, sea el autodescubrimiento lo realmente potente y es que es la propia persona, coachee, la que encuentra y desvela las mejores soluciones o acciones para conseguir sus objetivos.

Al iniciar un proceso de coaching es frecuente que el cliente llegue con una demanda de saber, de que le digan una solución y respuesta a muchos interrogantes… Se quedará así a veces extrañado al obtener como una primera respuesta… “serás tú el que encuentres la forma, el camino”.

Como se suele decir, el coach no es el experto en el tema del cliente pues nadie mejor que él conoce su realidad. El saber del coach es de otro tipo, es la habilidad para desarrollar ese saber y capacidades, de desplegar ese gran potencial de la persona para conectar con su mejor versión, “mejor yo” alineándolo con lo verdaderamente importante para la persona.

Esto es algo que veces cuesta entender o diría incluso, aceptar… Muchas veces nos gusta más o preferimos que nos den la solución y ya; como si fuera una “varita mágica” para rápidamente avanzar, para no tener que pensar más, solucionar todo.., ¿verdad?

Efectivamente, puede que también en un primer momento, sea así más cómodo y rápido; sin embargo a medio y largo plazo y aprovechando todo el potencial de la persona y lo que nos diferencia como seres humanos, lo realmente valioso y duradero, será aquello que hemos descubierto por nuestra cuenta, pues el que hace esto – aunque sea con ayuda (o acompañamiento del coach) quedará interiormente persuadido por su valor y dispuesto para asumirlo, llevarlo a la práctica e incluso a comunicarlo a otros de forma convincente.

Y es esta la gran potencia de un coaching transformador: aquél en el la persona encuentra la clave de música que le hace resonar, le lleva a la acción y es más… lo muestra en su entorno de forma que el cambio es percibido por los demás.

¿Qué te gustaría conseguir?
Tú decides.

Elisa Rodríguez Gª Prado

Serena

Comienzo esta entrada hoy recordando las palabras de Bert Helinger en su libro Pensamientos en el Camino y es,  que “hacemos con mucho gusto lo que hacemos por alguien que queremos, lo que nos divierte, lo que nos hace felices o nos sienta bien. Y también un trabajo que nos viene de molde, que nos parece razonable y que nos aporta algo a nosotros y a los demás”.

Cómo sabes, en Salto 51 unimos lo mejor de la Psicoterapia, el Coaching y estrategias de Resiliencia, para ayudar a la persona a conseguir sus objetivos y alcanzar un bienestar y desarrollo personal. Trabajamos individualmente o en grupo. Y en esta ocasión, te presentamos y “con mucho gusto”,  nuestra próxima actividad en grupo para conocer más sobre la ansiedad y sobre todo… pasar a la acción estableciendo tu objetivo y qué hacer con ella, desarrollando herramientas y recursos prácticos que puedas llevar a tu día a día.

Sabemos que todos pasamos por situaciones complejas, difíciles, tal vez de extrañezas o en las que simplemente, queremos avanzar, tener nuevos retos o desafíos y, no sabemos cómo. Además parece que a todo últimamente se le llama “ansiedad”.

Por ello, con este programa tendremos dos sesiones de trabajo para:

  • Conocer el mecanismo de tu ansiedad, “darte cuenta” de cómo funciona y cómo gestionarla.
  • Llegar a un estado de bienestar, saliendo de una situación que te bloquea de ansiedad y estrés y, saltando a otra de autoconocimiento, con recursos y sentido.

Te proponemos una parada para poner al día “dónde estás y qué quieres”, entrenando tus capacidades y desarrollando recursos para afrontar diferentes situaciones y saltar a una realidad mejor, sea cual sea de la que partimos. Reserva tu plaza descubrir de dónde vienen tu ansiedad y tus bloqueos, conocer qué aspectos de tu personalidad pueden estar influyendo en tu malestar, gestionar los síntomas, buscar objetivos, sentirte bien y salir fortalecido.

Toma nota… En Madrid, los días  6 y 20 de Mayo, de 17.30 a 19.30 h. Y si necesitas más información, no dudes en contactar con nosotros.

   

Salto 51

De la posibilidad a la realidad