Tres formas para poner orden y desarrollar tu presencia.

¿Te gustaría “poner orden” y estar “más presente”?  

La semana pasada lanzaba una nueva iniciativa de SALTO 51 para poder conocer más de cerca vuestras inquietudes e intereses. Quiero daros las GRACIAS (y ¡muchas!) a todos y de una manera muy especial, a los que habéis podido compartir vuestra opinión. Decir también que estoy contenta e ilusionada con vuestras respuestas y por supuesto, ya trabajando en nuevos contenidos que se adapten mejor a lo que esperáis.

Comparto con vosotros algo que parece como si fuera un “denominador común” de una operación en todas las respuestas y es, la búsqueda de herramientas y pautas que os ayuden en vuestros objetivos profesionales y/o personales.

Aprovecho esto para ofreceros hoy, una nueva forma de poner orden y también, estar más presentes a la vez que trabajando en vuestros objetivos.

¿Cuántas veces tienes tantas cosas en la cabeza que no puedes concentrarte? ¿O sientes que no estás con lo que deberías? ¿O tal vez que no avanzas? Puede que te sientas frustrado por no llegar o estar en muchos frentes… también satisfecho cuando vas cerrando estos… Tú lo sabes. Tranquilo, creo es algo frecuente y nos puede pasar a todos en algunos momentos. De igual manera, algo importante para afrontar y lograr un cambio y buen resultado – digamos de éxito-  para tí.

Aquí tienes una forma para trabajar de base tu “presencia” a la vez que avanzar en tus objetivos”. Para ello, 3 pasos:

1 – Revisa dónde está tu diálogo interno o ese ruido mental… ¿qué te dices continuamente? ¿Qué escuchas? ¿Es lo que quieres? Mira para que está y trata de eliminar/silenciar el que sea innecesario (como si pusieras “tu móvil en silencio”)

2 – Haz una lista con tus asuntos pendientes ya que éstos son claros detractores de energía.

3 – Visualiza el resultado de éxito para tí en esos asuntos pendientes para avanzar en la consecución de tus objetivos. Visualízalo y sigue las pautas de la infografía que te muestro a continuación para pasar a la acción. Sobre todo, céntrate en la primera acción a realizar, cuándo y cómo, para cada asunto pendiente.

Te invito a darte permiso para probar esta nueva forma. Espero sea de utilidad en ese camino de avanzar en lo importante para tí y pasar de la posibilidad a la realidad. Como otras veces, no dudes en compartirlo con aquellas personas que creas les puede aportar.

Elisa

Cofundadora Salto 51

Feliz Navidad

Esperamos que disfrutéis mucho de estas fiestas

feliznavidad

Las emociones III: El miedo…Profundizando

El miedo es una de las emociones básicas, que compartimos todos los humanos, hablemos la lengua que hablemos, vivamos en el país que sea.

Hay muchos estudios sobre el por qué se produce el miedo, y lo que de momento se concluye es que es una reacción que se produce en nuestro cerebro cuando éste percibe un estímulo como amenazante. Pero, ¿qué es un estímulo amenazante? ¿Una serpiente lo es? De inicio, si. Pero, ¿qué pasa cuando el estímulo que nos provoca el miedo no tiene por qué ser objetivamente amenazante? Y más difícil…¿qué pasa cuando tenemos miedo a algo, pero no sabemos a qué?

Existen según los estudiosos de las emociones, dos tipos de miedo: el miedo innato y el miedo aprendido.

Los miedos innatos de la especie humana son, por una parte, los relacionados con los estímulos intensos, como ruidos fuertes, movimientos bruscos, pérdidas de apoyo, movimientos inesperados, porque si pensamos en el miedo como una reacción emocional adaptativa es lógico, que tengamos miedo, para poder pasar a la acción después de valorar de qué se trata. Por otra parte, el otro tipo de miedo común a la especie humana es la ausencia de estimulación: por ejemplo, el miedo a la oscuridad. Probablemente este miedo tenga que ver con el control, o más bien, con la percepción de falta de control: “si lo tengo todo controlado, nada malo va a pasar, porque si así fuera, pondría solución previamente”. Es un pensamiento lógico, dentro de la lógica como ciencia, pero inútil dentro del funcionamiento humano, porque las personas somos limitadas, nuestra capacidad es finita, y asumir esto a veces, aunque pareciera que no, nos causa miedo.

Los miedos aprendidos o adquiridos son los que se aprenden, y se aprenden de muchas maneras, bien por aprendizaje vicario u observación: “si a mi madre le dan miedo los ratones, es porque hay algo peligroso en ellos”, bien por asociación de estímulos; “alguien me ha dicho o yo he interpretado en algún momento que si fracaso en los estudios, lo pasaré mal en el futuro”, entonces tendré miedo al fracaso académico, y puede que hasta me bloquee ante los exámenes.

Otra teoría a tener en cuenta es que los miedos surgen como la amenaza de no cumplir las necesidades básicas (vamos a tomar como base las necesidades básicas de Maslow). Si no como, me muero, entonces tendré miedo a no tener qué comer. Depende de en qué punto estemos en la pirámide de Maslow, si estoy luchando por cubrir una necesidad básica de segundo orden o de seguridad, podré tener miedo a perder mi trabajo, o si estoy luchando por cubrir mi necesidad de reconocimiento, tendré miedo a la valoración que hacen los demás de mí. El miedo más común en nuestra sociedad actual, según estudios científicos, es el miedo al fracaso en el trabajo.

Y lo que siempre nos preguntamos, ¿cómo lo soluciono? ¿cómo dejo de tener miedo? La pregunta debe ir en otro camino, porque las emociones ni se solucionan ni se borran, se sienten, se aceptan. Incluso habiendo derivado el miedo en una fobia o ansiedad, lo primero que debemos hacer es un trabajo de aceptación. Después pasaremos al trabajo en exposición, o afrontamiento.

Ana Millán

Foto: Andreas Ronningen

Serena

Comienzo esta entrada hoy recordando las palabras de Bert Helinger en su libro Pensamientos en el Camino y es,  que “hacemos con mucho gusto lo que hacemos por alguien que queremos, lo que nos divierte, lo que nos hace felices o nos sienta bien. Y también un trabajo que nos viene de molde, que nos parece razonable y que nos aporta algo a nosotros y a los demás”.

Cómo sabes, en Salto 51 unimos lo mejor de la Psicoterapia, el Coaching y estrategias de Resiliencia, para ayudar a la persona a conseguir sus objetivos y alcanzar un bienestar y desarrollo personal. Trabajamos individualmente o en grupo. Y en esta ocasión, te presentamos y “con mucho gusto”,  nuestra próxima actividad en grupo para conocer más sobre la ansiedad y sobre todo… pasar a la acción estableciendo tu objetivo y qué hacer con ella, desarrollando herramientas y recursos prácticos que puedas llevar a tu día a día.

Sabemos que todos pasamos por situaciones complejas, difíciles, tal vez de extrañezas o en las que simplemente, queremos avanzar, tener nuevos retos o desafíos y, no sabemos cómo. Además parece que a todo últimamente se le llama “ansiedad”.

Por ello, con este programa tendremos dos sesiones de trabajo para:

  • Conocer el mecanismo de tu ansiedad, “darte cuenta” de cómo funciona y cómo gestionarla.
  • Llegar a un estado de bienestar, saliendo de una situación que te bloquea de ansiedad y estrés y, saltando a otra de autoconocimiento, con recursos y sentido.

Te proponemos una parada para poner al día “dónde estás y qué quieres”, entrenando tus capacidades y desarrollando recursos para afrontar diferentes situaciones y saltar a una realidad mejor, sea cual sea de la que partimos. Reserva tu plaza descubrir de dónde vienen tu ansiedad y tus bloqueos, conocer qué aspectos de tu personalidad pueden estar influyendo en tu malestar, gestionar los síntomas, buscar objetivos, sentirte bien y salir fortalecido.

Toma nota… En Madrid, los días  6 y 20 de Mayo, de 17.30 a 19.30 h. Y si necesitas más información, no dudes en contactar con nosotros.

   

Salto 51

De la posibilidad a la realidad