¿Cómo mides el avance en tus retos?

En enero te presentaba una guía para definir tus retos y desafíos que querías conseguir para emprender tu camino en 2018.Como se suele decir, no podremos llegar dónde no sabemos que queremos ir… Igualmente, sin seguimiento de lo que vamos recorriendo tampoco sabremos si estamos llegando dónde y cómo queremos.

Esto es algo muy presente en las sesiones de los procesos y trabajos de coaching: el seguimiento. Por eso hoy, y habiendo pasado y cerrado ya el primer cuatrimestre de 2018, te invito a que abras este regalo para tí con en el que podrás:

  • Parar y ver dónde estás con una mirada diferente
  • Repasar qué te esta ayudando y en qué apoyarte
  • Informe con tus respuestas
  • Elegir si quieres un seguimiento personalizado de manera gratuita y sin compromiso
Si sólo una de tus respuestas que des, te permite elevar tu nivel de conciencia… ¡enhorabuena!Habrá merecido la pena y seguro, te dará algo nuevo para tí.
Tú decides

Formas para conseguir convertirte en la persona que quieres ser

¿Alguna vez sientes que, incluso pareciendo tener todo estable, no estás del todo satisfecho? 

Los que me conocéis mejor, ya sabés que soy directa, sincera y… transparente (tal vez, ¡demasiado!) Por eso, si me preguntases si me he encontrado en esa situación, te respondería con un… “SÍ” ¡Claro que sí! Yo también he tenido que trabajar para estar satisfecha y avanzar en la dirección correcta para mí, para no sentirme angustiada y estresada a la vez que preocupada en un “sin vivir”… Y ¿sabes? Tampoco quería seguir repitiéndome, “yo puedo sola”, “no es para tanto”, “no es el momento ahora” o “voy a leer un libro que a lo mejor me ayuda”…

También llegó el día en que sentí necesario cambiar algo y continuar de otra forma​. Fue hacer algo diferente lo que me permitió una parada y tomar la distancia justa para ver qué realmente quería, qué me hacía sentir bien, qué quería aportar a los que de verdad me importan…. dándome cuenta de que no podía continuar haciendo las cosas de la misma manera​ y eligiendo pasar a la acción y, con algo distinto.​ Algo que también me costaba esfuerzo, renuncias y, recursos. 

Y lo conseguí.

En mi caso, fue a través y gracias al coaching, que logré esto. Invertí en mí apostando tiempo y recursos, también renuncias personales. ​Así que ​inicie un viaje que me permitió un gran crecimiento personal y profesional y entender, al vivir en primera persona, lo que pueden sentir las personas con las que trabajo ahora en procesos de coaching y programas de desarrollo personal. ​

Logré saber lo que realmente me apasionaba.

Logré saber y conectar con lo me hacía sentir especial y única.

Logré incorporar y hacer cosas diferentes en mi vida que me dan una mayor bienestar y equilibrio.

Esta es mi experiencia, mi historia y hoy he querido compartirla contigo e invitarte a darte permiso, para que tu también puedas conseguir lo importante para tí, utilizando mi experiencia profesional y personal. Por eso, el año pasado, ya lanzamos el programa Oxigeno reuniendo diferentes herramientas para conseguir esto. Francamente, puedo decir fue toda una experiencia, única y llena de aprendizajes para todos.

Hoy, doy un paso más y te presento este programa en formato individual para que puedas elegir tú cuándo prefieres hacerlo y no sólo con la opción presencial, también puedes realizarlo online, vías skype para evitarte desplazamientos y resto organización, que ello supone.

Sé que puedes ​sacar todos tus recursos y potencial para avanzar cómo tu quieres. Por eso te invito a utilizar mi experiencia y vivencia personal con este programa para estar más a gusto, más tranquilo/a, mejorar tu bienestar, aumentar tu autoestima y mejorar tu calidad de vida al  trabajar en tus retos.

Consigue transformarte en la persona que quieres ser y avanzar en la dirección correcta para tí.

​Tienes todos los detalles aquí y saber así, que podrás conseguir. Además, si eres seguidor y miembro de la comunidad SALTO 51, podrás hacerlo con una importante ventaja y es un 21% de descuento para tí y los tuyos. Sólo tendrán que decir, que vienen de tu parte.

Tú decides. Puedes aclarar cuanto necesites o reservar ya tu plaza.

Salta de la la posibilidad a la realidad
Elisa
Fundadora SALTO 51

8 claves para construir tu camino

Si quieres pasar a la acción y conseguir de verdad un cambio o transformación, esto es para tí.

Te adelantaba en diciembre el estar a atento para centrarnos en dibujar un nuevo camino y aquí tienes mi propuesta para tí.

Tras días diferentes, parece todo y todos volvemos a la “normalidad”, retomamos poco a poco rutinas, y a lo mejor incluso ya estamos tratando de instaurar nuevas rutinas, hábitos o propósitos.

En medio de todo esto, comparto lo que pide de mí esta realidad… y es, guardar también un poco de silencio. Silencio, sí.

Silencio como forma de comunicación que permite recogerse y recoger la información necesaria para continuar en la dirección buscada. Escuchemos nuestra cabeza, pensamientos. También nuestra energía, emociones y cuerpo. Así tendremos la foto total del puzzle.

Silencio para tomar impulso con las acciones que permiten avanzar y continuar mi camino. Recordemos que además de tener un objetivo o propósito, de nada nos servirá si no afrontamos la realidad, la escuchamos y empezamos a “hacer”, a “pasar a la acción” y nos fijamos un plan o timming con qué , cuando y cómo vamos a actuar y por supuesto, repasando aquello que hay detrás y es lo que nos va a permitir.

Por esto quiero invitarte a darte permiso para dar un paso más con esta guía en la que en 8 sencillos pasos quiero compartir contigo una hoja de ruta esperando sea de utilidad para tí. En caso de necesitar aclaración, puedes contactar conmigo si lo deseas. También si la pones en marcha, para compartir cómo te va funcionando. Estaré encantada de escucharte y ayudarte en lo que necesites. Para ello sólo tienes que hacer click aquí.

Por otra parte, adelantarte que este año he creado un espacio nuevo con una cita, reflexión semana con lo que espero facilitarte nuevos recursos que te ayuden avanzar en lo importante para tí.

¡Espero te guste!

Elisa

Tres formas para poner orden y desarrollar tu presencia.

¿Te gustaría “poner orden” y estar “más presente”?  

La semana pasada lanzaba una nueva iniciativa de SALTO 51 para poder conocer más de cerca vuestras inquietudes e intereses. Quiero daros las GRACIAS (y ¡muchas!) a todos y de una manera muy especial, a los que habéis podido compartir vuestra opinión. Decir también que estoy contenta e ilusionada con vuestras respuestas y por supuesto, ya trabajando en nuevos contenidos que se adapten mejor a lo que esperáis.

Comparto con vosotros algo que parece como si fuera un “denominador común” de una operación en todas las respuestas y es, la búsqueda de herramientas y pautas que os ayuden en vuestros objetivos profesionales y/o personales.

Aprovecho esto para ofreceros hoy, una nueva forma de poner orden y también, estar más presentes a la vez que trabajando en vuestros objetivos.

¿Cuántas veces tienes tantas cosas en la cabeza que no puedes concentrarte? ¿O sientes que no estás con lo que deberías? ¿O tal vez que no avanzas? Puede que te sientas frustrado por no llegar o estar en muchos frentes… también satisfecho cuando vas cerrando estos… Tú lo sabes. Tranquilo, creo es algo frecuente y nos puede pasar a todos en algunos momentos. De igual manera, algo importante para afrontar y lograr un cambio y buen resultado – digamos de éxito-  para tí.

Aquí tienes una forma para trabajar de base tu “presencia” a la vez que avanzar en tus objetivos”. Para ello, 3 pasos:

1 – Revisa dónde está tu diálogo interno o ese ruido mental… ¿qué te dices continuamente? ¿Qué escuchas? ¿Es lo que quieres? Mira para que está y trata de eliminar/silenciar el que sea innecesario (como si pusieras “tu móvil en silencio”)

2 – Haz una lista con tus asuntos pendientes ya que éstos son claros detractores de energía.

3 – Visualiza el resultado de éxito para tí en esos asuntos pendientes para avanzar en la consecución de tus objetivos. Visualízalo y sigue las pautas de la infografía que te muestro a continuación para pasar a la acción. Sobre todo, céntrate en la primera acción a realizar, cuándo y cómo, para cada asunto pendiente.

Te invito a darte permiso para probar esta nueva forma. Espero sea de utilidad en ese camino de avanzar en lo importante para tí y pasar de la posibilidad a la realidad. Como otras veces, no dudes en compartirlo con aquellas personas que creas les puede aportar.

Elisa

Cofundadora Salto 51

Un nuevo regalo para tí y.. para los que te importan

¿Cuántas veces queremos hacer algo “por” y “para” alguien y no sabemos cómo? Incluso, puede que queramos hacer un regalo y ¡no sabemos qué regalar! ¿Te suena?

Hoy te presentamos una nueva forma de cuidar a las personas que te importan, sí, esas que tú sabes y por las que seguro te gustaría hacer un “algo más”.

Comparto con vosotros una nueva práctica que para mí tiene muchas connotaciones… generosidad, escucha, desprendimiento, cuidado, mimo, regalo para alguien especial…
¿Estás preparado?

Para empezar, vamos a partir de la siguiente premisa (y basada en las prácticas de Thich Nhat Hanh): “Nuestro cuerpo es el primer cuerpo y alguien de nuestra familia o grupo (amigos, compañeros, conocidos…) es nuestro segundo cuerpo”

Ahora… piensa y siente por un momento: ¿quién es esa persona a la que te gustaría dedicarle algo especial?. ¿La tienes?

¡Enhorabuena! Entonces ya estás preparado para comenzar la nueva práctica. Y recuerda… esa persona va a ser un segundo cuerpo para tí.

Tú segundo cuerpo. ¿Qué quiere decir esto? Qué vas a prestar tu atención a lo que ese cuerpo necesita, le gusta, lo que le hace sentir especial. Nos olvidamos de nosotros y pensamos en las necesidades y lo que espera esa persona, tu segundo cuerpo. La observación es clave y significa aquí ”cuidar y ayudar”… ¡Esta es la finalidad!

Recuerda también, cada uno tiene sus necesidades. Déjate llevar, fluir y detecta lo importante para esta persona elegida. A veces te bastará con una palabra amable, otras solo escucha, una mirada, estar al lado… Tú lo sabes. Dáte permiso para probar.

Entrena esta práctica y comparte tu resultado. Recuerda también que es extesible a otras personas. Por ejemplo, en una familia o grupo de amigos, todos pueden escoger un segundo cuerpo. ¿Cuál será el efecto?… ¡Pruébalo!

“Tú decides” y como dice una persona especial y con gran huella en mí, personal y profesionalmente, ten presente que “detrás de cada persona, hay una realidad”

Elisa

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Rétate y ¡déjate asombrar!

En algunas ocasiones nos hemos referido a la potencia del asombro. Y esta vez, ¡no puedo evitar hacerlo de nuevo!.

Como Coach Dialógico, es una de las actitudes a poner en cada y todo momento del proceso de coaching. Ingrediente necesario en ese fascinante camino para ampliar consciencia, desvelar nuevos insights y pasar a la acción, eso sí, desde la responsabilidad y el compromiso, construyendo así, nuevas formas de relacionarse con la realidad.

A título personal, el asombro se convierte también en un objetivo o reto (y muy saludable) y en una forma de actuar. Una forma o disposición para también disfrutar y seguir aprendiendo al afrontar la realidad dándome permiso para dejarme admirar por ella; desde la seguridad de su grandeza, del ofrecimiento de posibilidades ilimitadas que invitan a preguntar, a interesarse, a ser curioso, a indagar, a seguir buscando… Y desde el convencimiento de que esa realidad, guarda algo especial y valioso que debe ser descubierto.

Asombrarse también para ver diferentes posiciones, perspectivas y que ayudan a elegir desde dónde me sitúo para observar, qué observador soy o quiero ser y tomar las acciones que con voluntad y esfuerzo me pueden ayudar a convertir la posibilidad en realidad.

Con ello, mi invitación hoy para tí de hacer una parada en el tiempo, esa que también exige el asombro y cierta toma de distancia para repasar dónde ponen la atención tus acciones.

¿Te unes al reto?

Elisa
Salto 51

¿Cuánto dices “no”? Fija tus límites

¿Cuántas veces terminamos diciendo “sí” cuando queríamos decir “no”? ¿Cómo nos sentimos cuando esto ocurre?

Nos puede producir mucho estrés emocional esta situacion por no mantenerse a lo que uno quería y/o necesitaba, por sentir  que no estamos llegando o por pensar que no cumplimos expectativas que los demás tienen puestas en nosotros. Cualquiera que sea el caso, esto nos lleva a poner la atención en la asertividad. A mirarnos y realmente ver cómo somos de asertivos y sobre todo, cuánto de lo que uno quiere lo somos.

Como seres en relación que somos, lo primero a recordar es la asertividad como actitud de gran eficacia en todas las situaciones relacionales. Por ello, y para que puedas entrenar diferentes formas de fijar tus límites, vamos a compartir algunas características de las personas que se comportan asertivamente y lo que nos puede aportar este tipo de comportamiento.

Y antes de continuar, un inciso para aclarar términos… ¿Qué es la asertividad?

La asertividad es “un modelo de relación interpersonal que consiste en conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás; tiene como premisa fundamental que toda persona posee derechos básicos o derechos asertivos”.

Suele definirse como un comportamiento comunicacional en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos. Y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad.

¿Cuáles son entonces características de personas asertivas? Estas son algunas de ellas y con ello, 5 tips para trabajar ya:

1.  Hacen respetar sus derechos de una forma que no viola los derechos del otro. Expresan de manera honesta y abierta sus puntos de vista a la vez que entienden la posición del otro.

2. Hacen aserciones breves y apropiadas: “Yo pienso… Yo creo… Yo necesito… Me gustaría…”

3.  Distinguen entre hechos y opiniones: “En mi opinión… Mi perspectiva es…”

4.  Evitan palabras o expresiones como: “Tú deberías… debes… Tú tienes que…”

5.  En cuanto al lenguaje:

    • Verbal, hacen preguntas abiertas para desvelar y descubrir las necesidades de los demás y cómo se sienten.
    • No verbal, usan un tono de voz firme a la vez que cálido, transmiten decisión, expresan apertura, su cuerpo acompaña lo que dicen las palabras.

¿Y los beneficios? Decíamos al principio que la asertividad es un modelo de comunicación, de relación interpersonal y una actitud realmente eficaz para las situaciones relacionales. ¿Qué es lo que nos puede aportar un comportamiento asertivo?:

Autoconfianza

1.  Mas confianza en nosotros mismos y en los demás.

2.  Incremento de nuestra responsabilidad.

3.  Más autocontrol y apertura.

4.  Relaciones más potentes.

5. Mayor autoestima, refuerzo del “Yo”.

Así mismo, para aplicar todo esto, una última invitación a pensar cómo nos sentimos cuándo a nosotros nos dicen “no”. Si lo entiendo y respeto, probablemente me resulte a mí también decir “no” cuando sea necesario.

¿Qué esperas conseguir fijando límites? ¿Con qué tip puedes empezar a trabajar?

Salta de la posibilidad a la realidad

Elisa

Ajusta saludablemente la adversidad. Entrena tu resiliencia

¿Cómo quieres responder ante situaciones especiales?

Cualquier situación nos ofrece la posibilidad de elegir desde nuestra responsabilidad la respuesta que queremos dar. Y… ¡somos dueños de esa elección!.

Ante situaciones más complicadas, de estrés o tal vez traumáticas (aquellas que producen un shock, herida emocional…) puede que en lugar de responder reaccionemos, en un primer momento, sin ser “dueños” o “conscientes” de esa respuesta; puede también que huyamos o evitemos esa situación… Sea cual sea esa respuesta inicial, esa situación nos llama… ¡para afrontarla!

Y… ¿cómo?

IMG_2622En estos casos, podemos recurrir a varias estrategias. Estrategias de afrontamiento para volver a recuperar el control de esa respuesta, estrategias centradas en la situación, para resolver el problema o centradas en la emoción, cambiando la forma de interpretar lo que sucede, posicionándonos desde otra perspectiva, modificando nuestra actitud desde la que actuamos.

Y en este proceso “de afrontamiento”, resulta también clave desarrollar estrategias resilientes.

La Resiliencia, “capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e, inclusive, ser transformado por ellas” (Grotberg, 1995), nos abre una puerta para dar una respuesta y en definitiva, un ajuste saludable a la adversidad.

Sin llegar a tener que estar en una situación adversa, cada uno en su momento y situación personales… ¿cómo podemos hacer para ser más resilientes? ¿cómo podemos ir entrenando esa capacidad que todos tenemos?

Te proponemos algunas estrategias positivas o acciones que podemos poner en práctica para dar un paso más. Estrategias que podemos resumir para recordar mejor como si fuera un ABCD…

A: Aceptar el acontecimiento que genera esa situación.

¿Quién eliges ser en ese contexto?

B: Buscar apoyo social, compartir la pena y el dolor. Cada emoción nos da una información. Liberar y compartirlas, así como elegir el tiempo de permanecer en cada una de ellas es una opción.

¿A quién puedes acudir?

C: Continuar el día a día. Reorganizar la vida cotidiana, tal vez con nuevas actividades, ya sean familiares, profesionales o sociales.

¿Qué más cosas puedes hacer?

D: Desarrollar enfoque o mirada en positivo, destacar los aspectos positivos que el acontecimiento pueda tener (hasta donde sea posible).

¿Qué necesitas cambiar en este punto?

E: Evaluar y reevaluar la situación. Si una evaluación inicial de la situación o acontecimiento ocurrido nos permite una estimación y valoración de los recursos disponibles, hacer una reevaluación puede modificar esa valoración de la situación inicial y permitirnos ver nuevas perspectivas y un grado de “amenaza” menor.

¿Qué te ofrece esta situación?

Y con todo ello, definir y establecer nuevas metas y relaciones: ¿Cuáles tienen sentido para tí? ¿Cuáles son más especiales para tí?

Y recuerda… “Nada es difícil si hay voluntad”
¿Por dónde quieres empezar?

Elisa

Salto 51

Salta de la posibilidad a la realidad

Recuerda… Puedes añadir tu comentario y tu aportación o experiencia si pones esto en práctica. 

Y si conoces a alguien que creas le puede gustar este artículo, te invitamos a que lo compartas. ¡Te lo agradecerá!

Tu soporte social… ¿Cómo es? “Yo tengo personas…”

Foto: Sidharth Bhatia para unsplash

Compartimos hoy nuestra segunda entrega sobre “Fuentes de Resiliencia” ya iniciada y nos detenemos en la siguiente fuente referida al soporte social recibido para entrenar una actitud resiliente, aquella que en definitiva, nos ayuda a convertir las dificultades en potencialidades y a colocar la adversidad en su lugar.

Edith Henderson Grotberg la describe y resume como “Yo tengo” incluyendo lo referido al apoyo que la persona cree que puede recibir, y más concretamente, de otras personas: “Yo tengo personas…”

¿Qué significa este “Yo tengo”? Significa tener personas a mi alrededor…:

En quienes puedo confiar y me quieren incondicionalmente image

Que me ponen límites para que aprenda a evitar peligros y problemas innecesarios

Que me muestran con su conducta la forma correcta de actuar

Que quieren que aprenda a valerme por mí mismo

Que me ayudan cuando estoy enfermo, en peligro o necesito aprender

El ser humano es un ser en relación y se construye y desarrolla desplegando su potencial creando relaciones de encuentro, eficaces con el entorno. Esta fuente pone el foco en las relaciones, no sólo en ellas y en la habilidad para establecer lazos con otras personas, para equilibrar la necesidad de afecto con la actitud de generosidad a otros; también en ser conscientes de nuestros apoyos, cuáles y cómo son, qué percibimos de los mismos… como fuente y factor claves para desarrollar una actitud resiliente ante la dificultad.

La resiliencia en un proceso continuo en el tiempo y también dinámico y variable a lo largo del mismo y según el entorno. Probablemente el contenido de estas fuentes también lo sea y así, observar en que nivel estamos puede ser de gran utilidad.

¿Cómo está tu capacidad de relacionarte? ¿Quiénes son tus apoyos?

Elisa
Salto 51

Tu fortaleza interna “yo soy, yo estoy”

Foto Paulo Vize (unsplash)Con nuestra sentada de hoy iniciamos la entrega de una serie dedica a a la Resiliencia.
Es algo que siempre me ha llamado la atención en el tiempo que llevo estudiando y trabajando en Resiliencia; me parece de gran utilidad y valor y al alcance de todos para ver cómo dar un paso más en ampliar consciencia sobre los recursos que tenemos para desarrollar una actitud resiliente, en situaciones adversas o en el día a día y seguir adelante, conseguir eso realmente importante para cada uno, nuestros sueños, o tal vez, eso que sencillamente nos hace sentir una energía diferente… ¿Te suena?

Tomamos a Edith Henderson Grotberg como referencia, que investiga y organiza los factores resilientes en tres categorías diferentes que denomina “fuentes interactivas de resiliencia” y describe por medio de unas expresiones verbales que parecen hablar por sí solas: “Yo soy y Yo estoy” (fortaleza interna), “Yo tengo” (soporte social percibido) y “Yo puedo” (habilidades en las relaciones interpersonales)

Hoy me detengo en la primera de ellas: “Yo soy, yo estoy”, una fuente que se refiere a la fortaleza interna de la persona, a cómo soy, a cómo estoy y en concreto, a si…:

Soy alguien por quien los demás sienten cariño y aprecio.
Soy feliz cuando hago algo bueno para los demás y les demuestro mi afecto.
Soy respetuoso de mí mismo y del prójimo.
Estoy dispuesto a responsabilizarme de mis actos.
Estoy seguro de que todo saldrá bien

Una fuente muy relacionada con la autoestima y en la que el diálogo interno, el positivo, tiene mucho que decir y hacer. Una vez más, la confianza en el potencial de la persona, en sus capacidades (no sólo por lo que ha hecho, sino por lo que también puede llegar a hacer) resulta clave de éxito. Ahora bien, somos capaces y también… ¡debemos sentirnos capaces!

La resiliencia es una “experiencia personal”, un proceso continuo, dinámico y variable. Te invito a una reflexión sobre esta fuente tan potente y a puntuar o cuantificar cada uno de los factores señalados…

Y para terminar… ¿Qué te ha llamado la atención? ¿Con qué te quedas? ¿Cómo quieres dar un paso más para alcanzar lo importante para tí?

Hasta aquí, esta primera entrega.

Elisa
Salto 51