¿Cómo vives tu realidad?

¡Feliz inicio de mes! 

Hoy me parece que es un día en cierta medida especial, sí. Es viernes, día 1, nuevo mes y último mes del año. Dicho así… sí suena un poco lioso… lo reconozco. Aún así,  ¡me encanta!. Además, hoy es el día de una amiga muy especial para mí, lo que me hace pensar y agradecer por el valor de la amistad y la generosidad como uno de los mayores tesoros y loterías de esta vida. Y si aún faltan motivos, nos adentramos en un mes, que con independencia de la espiritualidad que cada uno tenga, tiene muchas cosas especiales.

Esto me lleva a proponerte la siguiente pregunta:

¿De qué manera te interperla la realidad?Date permiso para responderte y, para escucharte…

 ¿Qué pide de tí?

Me encanta recordar y tener presente, que la realidad es la que es, tal vez no la podemos cambiar como quisiéramos; sin embargo sí podemos cambiar y elegir quiénes somos en ella.

También, creo bueno recordar que el cómo vivimos la realidad, lo que experimentamos en el momento presente o cómo nos posicionamos en relación a esa realidad, están condicionadas no sólo por la realidad externa sino también por la interna. Además,  es aquí dónde vamos a poder transformar, avanzar. Esto me lleva a preguntarte algo más:

¿Quién eres tú ahí? Por ello desvelar las barreras internas que marcan a menudo nuestro diálogo interno y que nos impiden acceder a la plenitud de recursos y capacidades para consequir retos, es vital. Una ayuda aquí al alcance de todos es mirarnos sin miedo a nosotros mismos e  identificar nuestras creencias, emociones, fortalezas, dones y gestionar, superar posibles miedos.

Con esto te animo a escribir algo:

1. Qué creencias están presentes en la forma de ver tu realidad. ¿Cómo te hacen sentir?

2. Que talentos tienes y son los que te gustan más

3. A qué dices “sí”, a qué dices “no” en tu realidad.

Espero esto te ayude a repasar cómo estás viviendo la realidad y dónde estas poniendo tu energía, como te acercas y relacionas con lo que de verdad te importa a tí y así dar un paso más para saltar de de la posibilidad a la realidad.

Elisa

Cofundadora Salto 51

Rétate y ¡déjate asombrar!

En algunas ocasiones nos hemos referido a la potencia del asombro. Y esta vez, ¡no puedo evitar hacerlo de nuevo!.

Como Coach Dialógico, es una de las actitudes a poner en cada y todo momento del proceso de coaching. Ingrediente necesario en ese fascinante camino para ampliar consciencia, desvelar nuevos insights y pasar a la acción, eso sí, desde la responsabilidad y el compromiso, construyendo así, nuevas formas de relacionarse con la realidad.

A título personal, el asombro se convierte también en un objetivo o reto (y muy saludable) y en una forma de actuar. Una forma o disposición para también disfrutar y seguir aprendiendo al afrontar la realidad dándome permiso para dejarme admirar por ella; desde la seguridad de su grandeza, del ofrecimiento de posibilidades ilimitadas que invitan a preguntar, a interesarse, a ser curioso, a indagar, a seguir buscando… Y desde el convencimiento de que esa realidad, guarda algo especial y valioso que debe ser descubierto.

Asombrarse también para ver diferentes posiciones, perspectivas y que ayudan a elegir desde dónde me sitúo para observar, qué observador soy o quiero ser y tomar las acciones que con voluntad y esfuerzo me pueden ayudar a convertir la posibilidad en realidad.

Con ello, mi invitación hoy para tí de hacer una parada en el tiempo, esa que también exige el asombro y cierta toma de distancia para repasar dónde ponen la atención tus acciones.

¿Te unes al reto?

Elisa
Salto 51

¿Cuánto dices “no”? Fija tus límites

¿Cuántas veces terminamos diciendo “sí” cuando queríamos decir “no”? ¿Cómo nos sentimos cuando esto ocurre?

Nos puede producir mucho estrés emocional esta situacion por no mantenerse a lo que uno quería y/o necesitaba, por sentir  que no estamos llegando o por pensar que no cumplimos expectativas que los demás tienen puestas en nosotros. Cualquiera que sea el caso, esto nos lleva a poner la atención en la asertividad. A mirarnos y realmente ver cómo somos de asertivos y sobre todo, cuánto de lo que uno quiere lo somos.

Como seres en relación que somos, lo primero a recordar es la asertividad como actitud de gran eficacia en todas las situaciones relacionales. Por ello, y para que puedas entrenar diferentes formas de fijar tus límites, vamos a compartir algunas características de las personas que se comportan asertivamente y lo que nos puede aportar este tipo de comportamiento.

Y antes de continuar, un inciso para aclarar términos… ¿Qué es la asertividad?

La asertividad es “un modelo de relación interpersonal que consiste en conocer los propios derechos y defenderlos, respetando a los demás; tiene como premisa fundamental que toda persona posee derechos básicos o derechos asertivos”.

Suele definirse como un comportamiento comunicacional en el cual la persona no agrede ni se somete a la voluntad de otras personas, sino que manifiesta sus convicciones y defiende sus derechos. Y se sitúa en un punto intermedio entre otras dos conductas polares: la agresividad y la pasividad.

¿Cuáles son entonces características de personas asertivas? Estas son algunas de ellas y con ello, 5 tips para trabajar ya:

1.  Hacen respetar sus derechos de una forma que no viola los derechos del otro. Expresan de manera honesta y abierta sus puntos de vista a la vez que entienden la posición del otro.

2. Hacen aserciones breves y apropiadas: “Yo pienso… Yo creo… Yo necesito… Me gustaría…”

3.  Distinguen entre hechos y opiniones: “En mi opinión… Mi perspectiva es…”

4.  Evitan palabras o expresiones como: “Tú deberías… debes… Tú tienes que…”

5.  En cuanto al lenguaje:

    • Verbal, hacen preguntas abiertas para desvelar y descubrir las necesidades de los demás y cómo se sienten.
    • No verbal, usan un tono de voz firme a la vez que cálido, transmiten decisión, expresan apertura, su cuerpo acompaña lo que dicen las palabras.

¿Y los beneficios? Decíamos al principio que la asertividad es un modelo de comunicación, de relación interpersonal y una actitud realmente eficaz para las situaciones relacionales. ¿Qué es lo que nos puede aportar un comportamiento asertivo?:

Autoconfianza

1.  Mas confianza en nosotros mismos y en los demás.

2.  Incremento de nuestra responsabilidad.

3.  Más autocontrol y apertura.

4.  Relaciones más potentes.

5. Mayor autoestima, refuerzo del “Yo”.

Así mismo, para aplicar todo esto, una última invitación a pensar cómo nos sentimos cuándo a nosotros nos dicen “no”. Si lo entiendo y respeto, probablemente me resulte a mí también decir “no” cuando sea necesario.

¿Qué esperas conseguir fijando límites? ¿Con qué tip puedes empezar a trabajar?

Salta de la posibilidad a la realidad

Elisa

¿Cuánto usas tu potencial?

Completamos hoy esta entrega de “Fuentes de Resiliencia” según Edith Grotberg. Así, al soporte social o “Yo tengo” y a la fortaleza interna o “Yo soy…” sumamos el tercer factor fuente de resiliencia clave: la competencia social o esas habilidades desarrolladas en las relaciones interpersonales resumidas en: “Yo puedo…”

Estas habilidades son las que tienen que ver con la capacidad de la persona para relacionarse y resolver problemas y en concreto, para:

  • Hablar sobre cosas que me asustan o inquietan
  • Buscar la manera de resolver problemas
  • Controlarme ante impulsos
  • Buscar el momento apropiado para hablar con alguien o actuar
  • Encontrar a alguien que me ayude cuando lo necesito

Una fuente que también para el coaching juega un papel primordial al centrarse y tener como misión última desvelar y desplegar las potencialidades de la persona en orden a su plenitud, a su sentido o proyecto, a lo que es importante para la persona de acuerdo a lo que es.

Nuevamente, control, compromiso y cambio surgen junto a la responsabilidad de la persona, en cuanto a la capacidad de hacerse cargo o afrontar sus decisiones o acciones y la libertad (interior), para elegir el modo de responder ante las diversas situaciones o desafíos que nos marcamos o en otras ocasiones, nos encontramos.

Te invitamos a una reflexión para recordar qué es lo que queremos y dónde estamos para hacer de estas fuentes nuevas herramientas a nuestro alcance.

Elisa
Salto 51

Foto: Martin Jernberg

Foto: Martin Jernberg

P.S.: …Experimentando la resistencia en primera persona, retomo la referencia al post anterior, “las fuentes de la resiliencia; yo tengo (mi soporte social)”, e incido en la importancia de dejarse apoyar, de saberse acompañado. Disfruta de las personas con las que cuentas en tu día a día. ¡Gracias! … (Ana, Salto 51)

Tu soporte social… ¿Cómo es? “Yo tengo personas…”

Foto: Sidharth Bhatia para unsplash

Compartimos hoy nuestra segunda entrega sobre “Fuentes de Resiliencia” ya iniciada y nos detenemos en la siguiente fuente referida al soporte social recibido para entrenar una actitud resiliente, aquella que en definitiva, nos ayuda a convertir las dificultades en potencialidades y a colocar la adversidad en su lugar.

Edith Henderson Grotberg la describe y resume como “Yo tengo” incluyendo lo referido al apoyo que la persona cree que puede recibir, y más concretamente, de otras personas: “Yo tengo personas…”

¿Qué significa este “Yo tengo”? Significa tener personas a mi alrededor…:

En quienes puedo confiar y me quieren incondicionalmente image

Que me ponen límites para que aprenda a evitar peligros y problemas innecesarios

Que me muestran con su conducta la forma correcta de actuar

Que quieren que aprenda a valerme por mí mismo

Que me ayudan cuando estoy enfermo, en peligro o necesito aprender

El ser humano es un ser en relación y se construye y desarrolla desplegando su potencial creando relaciones de encuentro, eficaces con el entorno. Esta fuente pone el foco en las relaciones, no sólo en ellas y en la habilidad para establecer lazos con otras personas, para equilibrar la necesidad de afecto con la actitud de generosidad a otros; también en ser conscientes de nuestros apoyos, cuáles y cómo son, qué percibimos de los mismos… como fuente y factor claves para desarrollar una actitud resiliente ante la dificultad.

La resiliencia en un proceso continuo en el tiempo y también dinámico y variable a lo largo del mismo y según el entorno. Probablemente el contenido de estas fuentes también lo sea y así, observar en que nivel estamos puede ser de gran utilidad.

¿Cómo está tu capacidad de relacionarte? ¿Quiénes son tus apoyos?

Elisa
Salto 51

¡Feliz 2017!

Queremos desearos lo mejor en este nuevo año, ¡que seas muy felices!

Foto: Brigitte Tohm para unsplash

Foto: Brigitte Tohm para unsplash

Los grandes retos están compuestos de otros más pequeños, y la vida se compone de  detalles. Así que os dejamos 12 pequeños propósitos para 12 nuevos meses…¡esperamos que os gusten!

1.Mejora tus relaciones

  • Queda con alguien a quien no ves hace tiempo
  • Llama a un amigo del pasado
  • Deja el móvil en otro sitio cuando estés con amigos o familia
  • Dile a un amigo que es importante para ti

2. Haz ejercicio físico

  • Bájate una parada antes del bus o del metro
  • Ve a pasar un día al campo
  • Da un paseo con alguien de conversación agradable
  • Haz turismo por tu ciudad

3. Toma conciencia

  • Sé sincero sobre cómo te sientes hoy
  • Date cinco minutos para observar tu respiración
  • Reflexiona un momento sobre cómo ha ido el día

4. Da

  • Date cuenta de lo que se te da bien, y ofrécete a tus amigos, a los demás
  • Escucha a un amigo que tiene un problema, sólo escucha
  • Haz una pequeña donación

5. Haz cosas nuevas

  • Prueba ese hobbie que siempre te ronda la cabeza y nunca has empezado
  • Descubre un nuevo camino a casa
  • Prueba una nueva receta

6. Busca tu dirección

  • Ponte una meta importante para ti, no para otros
  • Piensa cómo te gustaría ser el año que viene
  • Disfruta de lo que consigues

7. Cuida de tu cuerpo

  • Duerme media hora más (o menos)
  • Sal y disfruta de la naturaleza
  • Apaga los aparatos electrónicos para dormir

8. Mantén tu mente activa

  • Ve a una exposición cultural
  • Lee un libro de tu género preferido
  • Habla con alguien interesante

9. Practica la resiliencia

  • Piensa en tus herramientas para salir de las crisis
  • Encuentra lo positivo de los cambios
  • Valora tus pequeños esfuerzos para superar los obstáculos del día a día

10. Realza tu emoción positiva

  • Da las gracias
  • Disfruta de los momentos felices
  • Aprovecha momentos de inspiración

11. Acéptate

  • Mírate al espejo y perdónate lo que no es perfecto
  • Entiende por qué eres como eres

12. Toma conciencia de tu propósito

  • ¿De qué formas parte?
  • ¿Cómo contribuyes a la sociedad y a tu entorno?

Tu fortaleza interna “yo soy, yo estoy”

Foto Paulo Vize (unsplash)Con nuestra sentada de hoy iniciamos la entrega de una serie dedica a a la Resiliencia.
Es algo que siempre me ha llamado la atención en el tiempo que llevo estudiando y trabajando en Resiliencia; me parece de gran utilidad y valor y al alcance de todos para ver cómo dar un paso más en ampliar consciencia sobre los recursos que tenemos para desarrollar una actitud resiliente, en situaciones adversas o en el día a día y seguir adelante, conseguir eso realmente importante para cada uno, nuestros sueños, o tal vez, eso que sencillamente nos hace sentir una energía diferente… ¿Te suena?

Tomamos a Edith Henderson Grotberg como referencia, que investiga y organiza los factores resilientes en tres categorías diferentes que denomina “fuentes interactivas de resiliencia” y describe por medio de unas expresiones verbales que parecen hablar por sí solas: “Yo soy y Yo estoy” (fortaleza interna), “Yo tengo” (soporte social percibido) y “Yo puedo” (habilidades en las relaciones interpersonales)

Hoy me detengo en la primera de ellas: “Yo soy, yo estoy”, una fuente que se refiere a la fortaleza interna de la persona, a cómo soy, a cómo estoy y en concreto, a si…:

Soy alguien por quien los demás sienten cariño y aprecio.
Soy feliz cuando hago algo bueno para los demás y les demuestro mi afecto.
Soy respetuoso de mí mismo y del prójimo.
Estoy dispuesto a responsabilizarme de mis actos.
Estoy seguro de que todo saldrá bien

Una fuente muy relacionada con la autoestima y en la que el diálogo interno, el positivo, tiene mucho que decir y hacer. Una vez más, la confianza en el potencial de la persona, en sus capacidades (no sólo por lo que ha hecho, sino por lo que también puede llegar a hacer) resulta clave de éxito. Ahora bien, somos capaces y también… ¡debemos sentirnos capaces!

La resiliencia es una “experiencia personal”, un proceso continuo, dinámico y variable. Te invito a una reflexión sobre esta fuente tan potente y a puntuar o cuantificar cada uno de los factores señalados…

Y para terminar… ¿Qué te ha llamado la atención? ¿Con qué te quedas? ¿Cómo quieres dar un paso más para alcanzar lo importante para tí?

Hasta aquí, esta primera entrega.

Elisa
Salto 51

¿Qué es coaching? Toma oxígeno y conecta con tu mejor “yo”

fotocoaching

Hoy queremos hacer una parada especial. Puede que a veces demos por “sabidos” algunos nombre o conceptos y en realidad, no los tengamos tan claro. En este caso, hoy nos detenemos en el concepto del Coaching y sobre todo, en qué hace que el coaching sea algo “especial”.

Empezamos definiendo el coaching como un proceso que permite impulsar al máximo el desarrollo y la consecución de los objetivos de la persona. Un proceso que permite tomar consciencia de dónde estás, qué es importante para tí, en lo que te quieres enfocar, a nivel personal y/o profesional y descubrir y desplegar tu potencial para vivir desde tu mejor yo.

Muchas son las características que hacen del coaching algo diferente, que sea una metodología de gran impacto y resultados; que sea un proceso y oportunidad realmente de enriquecimiento, crecimiento, maduración y en definitiva… ¡de cambio e impacto! Y es que si una palabra resume el el resultado de u trabajo de coaching es “transformación”.

Aprendizaje, desarrollo, seguridad, responsabilidad, creatividad… son algunas de ellas. Todas ellas importantes. Sin embargo, si pensamos en lo que lo diferencia, le da ese carácter especial o valor añadido, sea el autodescubrimiento lo realmente potente y es que es la propia persona, coachee, la que encuentra y desvela las mejores soluciones o acciones para conseguir sus objetivos.

Al iniciar un proceso de coaching es frecuente que el cliente llegue con una demanda de saber, de que le digan una solución y respuesta a muchos interrogantes… Se quedará así a veces extrañado al obtener como una primera respuesta… “serás tú el que encuentres la forma, el camino”.

Como se suele decir, el coach no es el experto en el tema del cliente pues nadie mejor que él conoce su realidad. El saber del coach es de otro tipo, es la habilidad para desarrollar ese saber y capacidades, de desplegar ese gran potencial de la persona para conectar con su mejor versión, “mejor yo” alineándolo con lo verdaderamente importante para la persona.

Esto es algo que veces cuesta entender o diría incluso, aceptar… Muchas veces nos gusta más o preferimos que nos den la solución y ya; como si fuera una “varita mágica” para rápidamente avanzar, para no tener que pensar más, solucionar todo.., ¿verdad?

Efectivamente, puede que también en un primer momento, sea así más cómodo y rápido; sin embargo a medio y largo plazo y aprovechando todo el potencial de la persona y lo que nos diferencia como seres humanos, lo realmente valioso y duradero, será aquello que hemos descubierto por nuestra cuenta, pues el que hace esto – aunque sea con ayuda (o acompañamiento del coach) quedará interiormente persuadido por su valor y dispuesto para asumirlo, llevarlo a la práctica e incluso a comunicarlo a otros de forma convincente.

Y es esta la gran potencia de un coaching transformador: aquél en el la persona encuentra la clave de música que le hace resonar, le lleva a la acción y es más… lo muestra en su entorno de forma que el cambio es percibido por los demás.

¿Qué te gustaría conseguir?
Tú decides.

Elisa Rodríguez Gª Prado

POSIBILIDAD Y REALIDAD

Me gusta en ocasiones parar y vivir en primera persona la potencia del asombro. Y esta vez, no puedo evitar hacerlo de nuevo.

Como Coach Dialógico, el Asombro es una de las actitudes a poner en cada y todo momento del proceso de coaching, en ese camino para ampliar consciencia, desvelar nuevos insights y pasar a la acción desde la responsabilidad y el compromiso y construyendo nuevas formas de relacionarse con la realidad. A título personal, una forma de actuar o disposición para también disfrutar y seguir aprendiendo al afrontar la realidad dándome permiso para dejarme admirar por ella, desde la seguridad de su grandeza, del ofrecimiento de posibilidades ilimitadas que invitan a preguntar, a interesarse, a ser curioso, a indagar, a seguir buscando… Y desde el convencimiento de que esa realidad guarda algo especial y valioso que debe ser descubierto.

Asombrarse para ver también diferentes posiciones, diferentes perspectivas y que ayudan a elegir desde dónde me sitúo para observar y tomar las acciones que con voluntad y esfuerzo me pueden ayudar a convertir la posibilidad en realidad.
Te invito a una parada en el tiempo, esa que también exige el asombro y cierta toma de distancia para repasar dónde ponen la atención tus acciones.

Tú decides.

Elisa Rodríguez

 

Tu “mejor yo”

Hoy quiero recordar y compartir uno de los principios del modelo con el que trabajo y abordamos los  procesos de Coaching en SALTO 51: la persona (cliente) como“ser de encuentro, con todo el potencial para alcanzar su plenitud y libre y buscador de sentido”.

Considerar que la persona tiene ese potencial conlleva situar la confianza en “primera línea” y como un pilar básico en la relación de coaching. Y aquí, es donde hoy quiero detenerme…. ¡Confianza, sí! Y de una manera muy sencilla y en relación a “tu mejor yo”…

Confianza, como digo, en ese potencial (ilimitado) del cliente, en lo que puede llegar a ser o hacer (no sólo por lo que ya ha hecho…) y en la capacidad para comprender y afrontar su realidad. En definitiva, una confianza hacia la persona como ser con todos los recursos para asumir la responsabilidad (capacidad y elección de respuesta) en su propia vida, que deja espacio, sí…, para la libertad, para la equivocación, para aprender y que también, refuerza la autoconfianza, la creatividad y esa capacidad de decisión de la persona.

Ayudar a rendir al máximo de sus posibilidades, a superar barreras y limitaciones para alcanzar lo mejor de sí, cuidando el potencial interno y lo que tiene la persona, ese potencial ilimitado, “tesoros personales” y conectar con “tu mejor yo” es algo fundamental en el desarrollo de la persona y acompañamiento a construir ese proyecto que da sentido y que unifica a la persona.

Ese vivir desde la mejor versión de tí mismo y conectar con ella abre una puerta a cambiar la realidad, la mirada hacia la realidad desde la puesta en valor del presente y el futuro y reforzando la identidad y valores para hacer realidad esos objetivos, sueños, proyecto vital…

Te invito a una conexión con tus valores, los más profundos e importantes para tí (no aquellos que nos son impuestos) y que seguro, generan una gran fuente de energía, motivación y confianza en ti mismo. ¿Cómo?… Te propongo una “mirada” con atención a:

  • Lo que te dice tu instinto… ¿qué es?
  • Lo que te hace sentirte inspirado… ¿cómo es?
  • Lo que sabes hacer bien… ¿cuándo lo aplicas?
  • La curiosidad, lo positivo, la generosidad… ¿cómo lo ven los demás?

Para concluir… una mirada y pausa con este breve Video, no nuevo y y  no por ello, menos sorprendente que siempre…

Y tú… ¿Cómo te sientes cuando esa autoconfianza está en lo más alto? ¿Qué necesitas para que aún esté más alta?

Elisa Rodríguez

Coach Diálogico